La aplicación de la justicia, el reto de la F1

Justicia, valor imprescindible para una pacífica convivencia en sociedad … y tan difícil de impartir.

Dicen que un país en el que no funcione la justicia, todo está perdido, el ser humano está desguarnecido, creo que en todos los aspectos de la vida es así, nada lesiona más que una injusticia. Incluso en el deporte.

Cuando hace mas de un año Jean Todt propuso que en cada carrera de F1, un expiloto experimentado, en lo posible de la categoría, fuera Comisario Deportivo, creyeron que el problema estaba resuelto.

Se equivocaron, tenían razón los críticos. Algunos hechos, en cada carrera hay muchos:

  • Siete carreras disputadas y no se terminan los cuestionamientos técnicos contra algunos automóviles, obviamente contra el que gana o que casi lo hace.
  • A Scumacher lo mandan cinco para atrás en Monaco por el incidente con Senna en Barcelona, nadie entiende que vieron los comisarios deportivos, en simultáneo Rosberg en Bahrein casi los hace entrar a boxes a Hamilton y a Alonso trepando el paredón, libre de culpa fue la sentencia; largadas complicadas varias, pero Monaco se lleva el primer premio, según las autoridades: todo normal; Maldonado sancionado en Barcelona por la forma de manejo…… y ¿ Perez en Mónaco?, no hizo mas por que se terminó la carrera, sin embargo, también todo normal.

Esto habla de ley poco clara o autoridades que no lo son. La ley es clara, sin embargo, aunque lo sea, como todas debe ser interpretada y para eso debe haber alguien profesionalizado para ello. Además debe haber continuidad en esa interpretación, si en cada evento cambiamos el juez lo que hacemos es cambiar el criterio.

Johnny Herbert en Australia y Malasia, Emanuele Pirro en China y Barhein, Tom Kristensen en Barcelona y Nigel Mansell en Montecarlo, cuatro jueces para siete carreras, cuatro interpretaciones, así es muy difícil.

Herbert, Pirro, Kristensen y Mansell fueron grandes pilotos, pero hace falta grandes jueces. Es sorprendente que en la F1, una categoría en la que la unidad de medida es el milímetro, el gramo o la centésima de segundo, haya tan poca precisión en algo que genera tanta sensibilidad como es la justicia.

En los países en los que los ciudadanos no encuentran satisfacción en el Poder Judicial, el riesgo es que empiecen a hacer justicia por mano propia. Escuchemos a Alonso al terminar Bahrein: “Se puede defender como uno quiera”.

Deja un comentario