Enfilando hacia el tercer campeonato de F1

La actuación de Valencia confirma que Fernando Alonso está en el mejor momento de su carrera deportiva, remontó diez posiciones para subirse a los más alto del podio flanqueado por otros dos campeones del mundo, sus máximos rivales fallaron, se pone líder del mundial y, por supuesto, es el máximo favorito para el título.

Desde Valencia aún llegan los sonidos de una actuación colosal. Fernando Alonso besó su vigésimo novena victoria -ya está a dos de las 31 de Mansell- en un circuito donde nunca había subido a lo más alto y después de realizar una de sus mejores carreras, si no la mejor en sus propias palabras.

Sin embargo, si hay una imagen que pasará a la historia en esta carrera, esa es la de sus lágrimas. Vacío, sin más que dar ni nada que exigir, Alonso se derrumbó al escuchar el himno español ante los más de 50.000 espectadores del Valencia Street Circuit. Ni un pero hay que ponerle a esta carrera. Alonso dio argumentos a los que le consideran el mejor piloto de la parrilla, y cerró la boca a sus críticos, que se guardarán durante un tiempo si sus evoluciones esta temporada continúan así. Y tiene pinta que seguirá porque si por algo se caracteriza Fernando Alonso, es por su regularidad.

Dos victorias esta temporada, en la que hemos tenido que esperar ocho grandes premios para volver a ver a un mismo piloto haciéndose la foto en lo más alto del cajón, ejemplifica como nada la situación que puede plantear Alonso lo que queda de campaña. Pero es que sus otros resultados no le van a la zaga. El piloto de Ferrari, líder en solitario y destacado del Mundial, sumó este domingo bajo el sol abrasador de Valencia su carrera número 20 puntuando.

Sólo está a cuatro del récord absoluto de Michael Schumacher, que consiguió en su época gloriosa en Ferrari, entre el GP de Hungría de 2001 y el de Malasia de 2003. Repasando las mejores rachas de pilotos puntuando, hay un dato demoledor: entre las diez mayores del ranking, Alonso se cuela en tres: de Europa 2011 a Europa 2012 (20 GP’s), de Turquía 2005 a Alemania 2006 (18 GP’s) y de China 2006 a Bélgica 2007 (17 GP’s). Sólo Schumacher está en este top ten, y sobra recordar el palmarés del mejor corredor, por números, de la historia de la Fórmula 1.

Si la mecánica no le juega una mala pasada -véase lo ocurrido con Vettel este domingo- y todo funciona como debe, Alonso se convertirá en el piloto con más carreras puntuando de manera consecutiva en el próximo Gran Premio de Singapur.

Su mejor momento deportivo

Alonso ha alcanzado la madurez deportiva. Después de pasar por Renault, donde explotó todo su talento en sus dos épocas, con el paréntesis del complicado 2007, en Ferrari ha encontrado su hogar. La comunión entre la Scuderia y el piloto es perfecta, y ni los fallos de 2010 ni el errático 2011 han podido romper uno de los matrimonios más duraderos y fieles que hay en la parrilla. El nombre de Alonso es uno de los pocos que no suenan para moverse a otro equipo, ni ahora ni a medio plazo, y ni un terremoto le moverá de Maranello hasta que cumpla su contrato en 2016.

Ferrari también tiene buena parte de responsabilidad en esta situación. Stefano Domenicali y Luca Cordero di Montezemolo se han hartado de elogiar al piloto español siempre que han podido, y no sólo ahora que tocan días de ‘vino y rosas’, sino también cuando perdieron el rumbo de las victorias. Desde tiempos del ya citado Michael Schumacher, nunca un corredor había alcanzado tal grado de admiración y respeto por parte del equipo, algo a lo que Alonso responde con actuaciones, muchas veces, muy por encima de lo que sobre el papel dicta que debería conseguir.

Además, Alonso se ha convertido, en cuanto a resultados se refiere, en el único piloto para Ferrari. Comparten mesa, mantel y colores los dos pilotos con más diferencia de puntos en una misma escudería. La comparación habla por sí misma: mientras que Alonso ha conseguido sumar 111 puntos, por 11 de Felipe Massa. El brasileño prácticamente no cuenta, lo que provoca que, mientras que Alonso lidera con solvencia el campeonato de pilotos, Ferrari se hunde en la cuarta posición de constructores, por detrás de Red Bull, McLaren y Lotus.

En cualquier caso, y aunque desde la Scuderia sólo salen halagos hacia su indiscutible líder, hay un punto en el que Ferrari quiere incidir en lo que queda de campeonato: las poles. La jornada de los sábados es el punto más flaco para el piloto español, que suele centrar sus esfuerzos en la prueba del domingo. En el momento en el que la escuadra italiana afile este aspecto, no habrá quién les detenga. De momento, Fernando Alonso ha puesto toda la carne en el asador para estrenar su palmarés de rojo. El sueño del tricampeonato está más cerca.

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