La revancha de un jubilado

Rubens Barrichello avisó hoy que, pese a sus 37 años y sus cinco temporadas sin lograr la victoria, no se había «olvidado de cómo ganar» y plasmó en la Fórmula 1 la revancha de un «jubilado», el despectivo modo de citarlo de Flavio Briatore.

«Valió la pena, repetir a mi edad no tiene precio», comentó emocionado el brasileño, que había ganado su última carrera en 2004 en el GP de China, cuando Ferrari lo mantenía a la sombra de Michael Schumacher.

Barrichello había puesto el grito en el cielo cuando su equipo cometió «extraños» errores en el pasado Gran Premio de España, retrasándolo inexplicablemente y favoreciendo el triunfo de su compañero Jenson Button.

«Ahora Rubens se ha acercado a Button y está a 18 puntos, o sea que no hay razones para establecer jerarquías dentro del equipo, hoy el campeonato es un tema abierto de igual manera para nuestros dos pilotos», afirmó hoy Ross Brawn, en una nueva visión de la temporada.

Curiosamente, el actual director deportivo de Brawn ocupaba ese mismo cargo, cuando el brasileño ganó con Ferrari la carrera de Shanghai hace cinco temporadas.

«Mil cosas se me cruzaron por la cabeza en la última vuelta, pensé en mis luchas, en mi familia, en mi país, y también en que, pese a los cinco años desde mi último triunfo, no me olvidé de cómo se hace para ganar», dijo Barrichello.

Entre esos recuerdo probablemente apareció la hiriente frase de Briatore, el director de Renault, quien lo llamó «jubilado» al principio de la temporada.

rubens-barrichello-victoria-jubiladoEl brasileño encima ganó con Schumacher en el trazado urbano de Valencia, donde llegó para apoyar a Luca Badoer que terminó penúltimo.

Barrichello sigue considerando al siete veces campeón como un personaje odioso y siempre recuerda cómo lo postergó durante sus años en Ferrari y hasta acaba de poner en duda las razones por las cuales el alemán no regresó a la Fórmula 1 en Valencia.

«Estoy muy emocionado, quiero dedicar la victoria a Felipe Massa. Todo fue fantástico, mi coche estuvo impecable, agradezco al equipo todo el trabajo», susurró, mientras contenía un llanto, que se le escapaba fácilmente.

Barrichello logró así una victoria después de cinco años, la número 100 de un brasileño, dedicada especialmente a Felipe Massa que había ganado en el trazado valenciano en 2008 y, además, volvió a poner a Brawn en lo alto del podio, después de tres carreras sin victorias, y se anima a luchar por el título.

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