A sus 42 años, Michael Schumacher se siento todavía en forma para seguir compitiendo al máximo nivel en la F1, a pesar de que muchos ya le consideran demasiado viejo para seguir aspirando a lograr un podio en la máxima categoría.
El Kaiser abandonó la competición a los 37 años tras luchas por el título de 2006 con el español Fernando Alonso, regresando a la F1 el año pasado con Mercedes.
Muchos consideran que el principal problema del heptacampeón radica en su edad y que competir con pilotos muchos más jóvenes es un hándicap añadido a elevada exigencia dela categoría.
"Ciertamente no es posible dar marcha atrás al reloj biológico", admitió Schumacher en una entrevista para la revista ADAC Motorwelt. "Es obvio que no estoy igual ahora que hace 10 o 15 años".
"Pero en cuanto a si todavía soy lo suficientemente bueno, yo diría que sí", insistió el Kaiser.
Schumacher insiste en que la razón principal de sus problemas del año pasado radicaban en el coche de Mercedes, que fue construido por Brackley cuando todavía era Brawn y con la previsión de que sería Jenson Button el que se sentaría en el coche.
"Me incorporé en diciembre de 2009 y los ingenieros ya sabían que el monoplaza no se adaptaba", explicó Schumacher.
Schumacher se sigue sintiendo competitivo en la F1
<!--:es-->A sus 42 años, Michael Schumacher se siento todavía en forma para seguir compitiendo al máximo nivel en la F1, a pesar de que muchos ya le consideran demasiado viejo para seguir aspirando a lograr un podio en la máxima categoría.<!--:-->
A sus 42 años, Michael Schumacher se siento todavía en forma para seguir compitiendo al máximo nivel en la F1, a pesar de que muchos ya le consideran demasiado viejo para seguir aspirando a lograr un podio en la máxima categoría.
El Kaiser abandonó la competición a los 37 años tras luchas por el título de 2006 con el español Fernando Alonso, regresando a la F1 el año pasado con Mercedes.
Muchos consideran que el principal problema del heptacampeón radica en su edad y que competir con pilotos muchos más jóvenes es un hándicap añadido a elevada exigencia dela categoría.
"Ciertamente no es posible dar marcha atrás al reloj biológico", admitió Schumacher en una entrevista para la revista ADAC Motorwelt. "Es obvio que no estoy igual ahora que hace 10 o 15 años".
"Pero en cuanto a si todavía soy lo suficientemente bueno, yo diría que sí", insistió el Kaiser.
Schumacher insiste en que la razón principal de sus problemas del año pasado radicaban en el coche de Mercedes, que fue construido por Brackley cuando todavía era Brawn y con la previsión de que sería Jenson Button el que se sentaría en el coche.
"Me incorporé en diciembre de 2009 y los ingenieros ya sabían que el monoplaza no se adaptaba", explicó Schumacher.