Duelo en la cima
Como regalo para todos los aficionados a la fórmula 1 el destino nos ha premiado con un duelo entre los dos mejores pilotos de la actualidad. El Gran premio de Turquía nos ha deparado una de las carreras más competitivas de los últimos tiempos, con un desenlace inesperado al proclamarse vencedor...
Como regalo para todos los aficionados a la fórmula 1 el destino nos ha premiado con un duelo entre los dos mejores pilotos de la actualidad. El Gran premio de Turquía nos ha deparado una de las carreras más competitivas de los últimos tiempos, con un desenlace inesperado al proclamarse vencedor merecido el brasileño Felipe Massa. Como preámbulo a lo que vendría más tarde la salida ha dejado fuera, entre otros, a Raikkonen, el cual debe estar ya pensando en algún tipo de mal de ojo, o debería, ya que bajo mi punto de vista, no he visto nunca a un piloto tan bueno al que le persiga con tanta perseverancia la mala suerte (exceptuando a nuestro compatriota Carlos Sainz). Tras la salida, los Ferrari se escaparían conservando los puestos de parrilla, comenzando a ampliar su ventaja sobre su perseguidor más inmediato, Alonso. El error de Liuzzi provocaría la salida del Safety Car y la pérdida de la ventaja de los Ferrari, viéndose especialmente perjudicado Michael Schumacher, que además de tener que esperar a que terminase Massa y verse superado por Fernando, tendría que batallar con un coche pesado y con un juego de neumáticos que no terminaba de funcionar y que le llevó a ir más allá del límite en la curva 8 con la inevitable salida de pista. Finalmente, y a pesar de un duelo espectacular con Alonso, terminaba tercero y con ganas de revancha en Monza. Carrera impecable la de Alonso que ha sabido aprovechar la oportunidad que le brindaba la salida del Safety sacándole 12 puntos a Michael en la general. Buena la actuación de de la Rosa, que no espectacular, pero que le ha llevado a la quinta plaza, una buena posición considerando que ha tenido que lidiar con un coche más pesado y, probablemente, con unos neumáticos más deteriorados en la parte final de la carrera. En fin, una carrera emocionante hasta la bandera a cuadros que nos ha permitido presenciar un duelo de los que hubiesen existido entre Senna (el auténtico "Magic") y Schumacher si la fatalidad no se hubiese cruzado en el camino de Ayrton. La próxima cita será en territorio Ferrari y esperamos que el desenlace del Mundial se siga aplazando con la competitividad a la que ya nos estamos habituando esta temporada. Hasta entonces nos tendremos que conformar con esperar y ver cómo reacciona Renault ante la apisonadora Ferrari.
Manuel Álvarez