Un jurado integrado por tres comisarios fué el encargado de revisar la acción de Schumacher en la curva de La Rastasse. El español Joaquín Verdegay, el britanico Tony Scott Andrews y el francés Christian Calmes fueron los encargados de firmar el comunicado que envió a Michael al último puesto de la parrilla.
Los comisarios dicen haberse basado sobre todo en la telemetría del monoplaza. Esta arrojó que frenó el coche más del doble que en las 22 vueltas anteriores. Los comisarios han decidido sobre todo por haber contravolanteado a 16 km/h, cuando en las vueltas anteriores pasó a 200 y fue capaz de sujetar el coche sin problemas.
Los comisarios decidieron aplicar el artículo 116 contra el piloto y quitarle todos los tiempos. Añaden además que si su coche se hubiese movido 5 cm más y chocado contra el muro no habria sanción.
Me pregunto yo lo siguiente, si los señores comisarios lo tenían tan claro, ¿porqué fueron necesarias 6 horas de deliberación, 2 entrevistas a Michael y otros mienbros del equipo y las realizadas al jefe de pista? ¿Es necesario que el piloto se estampe contra el muro para que lo crean?
Esto sienta un grave precedente dentro de la fórmula 1, se ha juzgado un error de conducción, y lo peor de todo es que no se le ha dado el beneficio de la duda al piloto. A pesado demasiado la presión del padock sobre los jueces.
Michael había pensado en no correr en señal de protesta y su cara de enfado lo decía todo. La fórmula 1 es todo negocio, aquí no hay amigos, nadie abogó por el alemán salvo su equipo porque todos salian beneficiados por su castigo. Esto es una caza de brujas como en 1997 en Jerez cuando le fueron retirados todos los puntos.