Esto es Ferrari: un equipo que nunca deja de luchar, que nunca arroja la toalla, al máximo nivel a lo largo de sesenta años". Son palabras de Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, tras la victoria de su 'chico', de Fernando Alonso. Ver en lo más alto de Silverstone, cuna del automovilismo mundial, ha llenado de optimismo a los 'tifosi', que se han quitado de encima una losa: la última vez que el asturiano había estado en lo más alto, todavía podía proclamarse campeón del mundo. Fue el 24 de octubre de 2010, en el primer Gran Premio de Corea de la historia.
Además, Fernando Alonso es un piloto de segundas partes de temporada. La pasada salió de Silverstone tras un 14º puesto que supo a nada, y encadenó un final apoteósico con cuatro victorias, un segundo puesto y dos terceros. El abandono en Bélgica y el por todos recordado séptimo puesto en Abu Dabi evitaron que se llevara el título.
¿Ha mejorado tanto Ferrari como para poder lograr lo que, según todas las estadísticas, expertos y previsiones más lógicas, parece imposible? Dicho de otro modo: ¿es capaz Fernando Alonso de evitar el inevitable bicampeonato de Sebastian Vettel? Son 92 puntos los que les separan actualmente, y el 'little kaiser', como le llamaban hace años, tiene casi amarrado el título, pero entonces ¿a qué vinieron esas órdenes de equipo de Red Bull para que Webber no adelantase a Vettel?
El mérito de Pat Fry
Ferrari está protagonizando en las últimas fechas algo que se le pedía desde hace tiempo: reacción. El F150 nació mal diseñado, desde el origen, por un error en la lectura de los datos del túnel de viento. Tener mal calibrado el elemento básico para el diseño de un monoplaza de alta competición es algo que no se puede permitir un equipo de la talla y de la historia de la Scuderia, y por eso rodó la cabeza de Aldo Costa, aunque muchos pedían que fuera directamente la de Stefano Domenicali, como máximo responsable del departamento técnico.
Pat Fry, ex de McLaren, fue promocionado para liderar la resurrección del Cavallino e intentar el hipotético asalto al título. Y desde luego ha funcionado: desde la expulsión de Costa hasta Silverstone, se estima que Ferrari le ha recortado a Red Bull más de un segundo. Incluso este domingo, el ritmo de los monoplazas rojos era muy superior al de los de las bebidas energéticas, con lo que Alonso ganó con un cómodo colchón de 20 segundos. El propio Sebastian Vettel admitía tras la carrera británica que mientras ellos se habían acomodado, en Ferrari les habían adelantado en cuanto a evoluciones se refiere.
Soplando difusores... de nuevo
La gran duda estriba ahora en el regreso a la normativa previa a Silverstone en cuanto a los difusores soplados se refiere. En el Gran Premio de Gran Bretaña, después de que Alonso, Vettel y Webber se bajaran del podio, los equipos mantuvieron una mini reunión para acabar de acercar posturas y al final Red Bull se acabó llevando el gato al agua: ya no habrá limitación de soplado a los difusores en Alemania.
Volvemos, por tanto, al origen de esta discusión: ¿puede pelear Ferrari de tú a tú con Red Bull o todo ha sido un grato sueño para los 'tifosi'? Todo son dudas hasta que el Gran Circo aterrice en el anteriormente conocido como 'infierno verde', el Nürburgring.
Por si acaso, Stefano Domenicali ha llamado a la calma y ha rebajado la euforia, que luego pasa lo que pasa. "Necesitamos ser cautos; debemos conseguir resultados carrera a carrera", destacó el máximo responsable de Maranello. Al igual que el propio Alonso, Domenicali quiere ver al menos otra carrera para comprobar dónde está cada equipo de cara a la recta final de temporada. "Tenemos que mirar adelante, considerar que nuestro coche rindió bien.
Confío en que esto nos sirva de base para la próxima parte de la temporada, en la que intentaremos ser fuertes y atacar, pero sin mirar la clasificación", señala el director de Ferrari.
Sin prisa, pero sin pausa, Ferrari ha vuelto a ganar y se ha quitado la presión de una temporada que comenzó entre sombras y ya se ve la luz. Posiblemente demasiado tarde, pero ha vuelto.
Ferrari nunca se rinde
<!--:es-->Esto es Ferrari: un equipo que nunca deja de luchar, que nunca arroja la toalla, al máximo nivel a lo largo de sesenta años". Son palabras de Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, tras la victoria de su 'chico', de Fernando Alonso en Silverstone.<!--:-->
Esto es Ferrari: un equipo que nunca deja de luchar, que nunca arroja la toalla, al máximo nivel a lo largo de sesenta años". Son palabras de Luca Cordero di Montezemolo, presidente de Ferrari, tras la victoria de su 'chico', de Fernando Alonso. Ver en lo más alto de Silverstone, cuna del automovilismo mundial, ha llenado de optimismo a los 'tifosi', que se han quitado de encima una losa: la última vez que el asturiano había estado en lo más alto, todavía podía proclamarse campeón del mundo. Fue el 24 de octubre de 2010, en el primer Gran Premio de Corea de la historia.
Además, Fernando Alonso es un piloto de segundas partes de temporada. La pasada salió de Silverstone tras un 14º puesto que supo a nada, y encadenó un final apoteósico con cuatro victorias, un segundo puesto y dos terceros. El abandono en Bélgica y el por todos recordado séptimo puesto en Abu Dabi evitaron que se llevara el título.
¿Ha mejorado tanto Ferrari como para poder lograr lo que, según todas las estadísticas, expertos y previsiones más lógicas, parece imposible? Dicho de otro modo: ¿es capaz Fernando Alonso de evitar el inevitable bicampeonato de Sebastian Vettel? Son 92 puntos los que les separan actualmente, y el 'little kaiser', como le llamaban hace años, tiene casi amarrado el título, pero entonces ¿a qué vinieron esas órdenes de equipo de Red Bull para que Webber no adelantase a Vettel?
El mérito de Pat Fry
Ferrari está protagonizando en las últimas fechas algo que se le pedía desde hace tiempo: reacción. El F150 nació mal diseñado, desde el origen, por un error en la lectura de los datos del túnel de viento. Tener mal calibrado el elemento básico para el diseño de un monoplaza de alta competición es algo que no se puede permitir un equipo de la talla y de la historia de la Scuderia, y por eso rodó la cabeza de Aldo Costa, aunque muchos pedían que fuera directamente la de Stefano Domenicali, como máximo responsable del departamento técnico.
Pat Fry, ex de McLaren, fue promocionado para liderar la resurrección del Cavallino e intentar el hipotético asalto al título. Y desde luego ha funcionado: desde la expulsión de Costa hasta Silverstone, se estima que Ferrari le ha recortado a Red Bull más de un segundo. Incluso este domingo, el ritmo de los monoplazas rojos era muy superior al de los de las bebidas energéticas, con lo que Alonso ganó con un cómodo colchón de 20 segundos. El propio Sebastian Vettel admitía tras la carrera británica que mientras ellos se habían acomodado, en Ferrari les habían adelantado en cuanto a evoluciones se refiere.
Soplando difusores... de nuevo
La gran duda estriba ahora en el regreso a la normativa previa a Silverstone en cuanto a los difusores soplados se refiere. En el Gran Premio de Gran Bretaña, después de que Alonso, Vettel y Webber se bajaran del podio, los equipos mantuvieron una mini reunión para acabar de acercar posturas y al final Red Bull se acabó llevando el gato al agua: ya no habrá limitación de soplado a los difusores en Alemania.
Volvemos, por tanto, al origen de esta discusión: ¿puede pelear Ferrari de tú a tú con Red Bull o todo ha sido un grato sueño para los 'tifosi'? Todo son dudas hasta que el Gran Circo aterrice en el anteriormente conocido como 'infierno verde', el Nürburgring.
Por si acaso, Stefano Domenicali ha llamado a la calma y ha rebajado la euforia, que luego pasa lo que pasa. "Necesitamos ser cautos; debemos conseguir resultados carrera a carrera", destacó el máximo responsable de Maranello. Al igual que el propio Alonso, Domenicali quiere ver al menos otra carrera para comprobar dónde está cada equipo de cara a la recta final de temporada. "Tenemos que mirar adelante, considerar que nuestro coche rindió bien.
Confío en que esto nos sirva de base para la próxima parte de la temporada, en la que intentaremos ser fuertes y atacar, pero sin mirar la clasificación", señala el director de Ferrari.
Sin prisa, pero sin pausa, Ferrari ha vuelto a ganar y se ha quitado la presión de una temporada que comenzó entre sombras y ya se ve la luz. Posiblemente demasiado tarde, pero ha vuelto.