Analisis técnico Gran Premio de Canadá

El circuito de Montreal es un circuito semiurbano donde la mayor exigencia se centra en los frenos y el motor. Sus largas rectas, con una exigencia elevada de motor, y sus curvas lentas, donde los frenos juegan un papel importante, son los rasgos más distintivos de éste circuito.

La carga aerodinámica en el monoplaza será muy baja, para aprovechar la mayor velocidad punta en las largas rectas. Pero esa baja carga potencia que el coche no muestre un buen resultado en las curvas lentas del circuito, que son casi todas. El trabajo de los ingenieros se centrará en conseguir la máxima velocidad en recta, sin perder estabilidad en las curvas, lo que permitirá a los pilotos salir bien de la curva y no perder tiempo.

Los frenos son el otro punto clave de la puesta a punto del coche. A pesar de que las rectas ayudan a su refrigeración, las fuertes frenadas pueden hacer que se llegue a un nivel alarmente de desgaste.

Los neumáticos no suponen un problema en este circuito, se usarán dos tipos de compuestos blandos de Bridgestone. El asfalto no es demasiado abrasivo y la ausencia de curvas de alta velocidad, ofrecerán un desgaste bajo de los neumáticos. A pesar de todo, como las frenadas son muy fuertes, el bloqueo de los frenos no sería extraño, lo cual puede afectar a los neumáticos.

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