Vaya noche la de aquel día

De entre las muchas polémicas que han rodeado a la Fórmula 1 en los últimos años, hay una que fue muy sonada. Primero, por el escenario: el brillante -literalmente- circuito de Singapur. Después, por sus protagonistas: Flavio Briatore, Nelson Piquet Jr. y Fernando Alonso.

La carrera de 2008, la primera de la historia en la que se corrió de noche y con luz artificial, dio al piloto asturiano una de sus victorias más inesperadas -salía 15º-. Casi un año después se descubrió que Briatore había urdido un plan, en connivencia con Piquet Jr., para estrellarse en un momento muy determinado y forzar un coche de seguridad, para beneficiar así al piloto asturiano, que conseguiría la que fuera su primera victoria en su segunda etapa en Renault.

Así comenzó la historia del matrimonio de Alonso con la noche. De los cuatro grandes premios que se han disputado ahí, en dos ocasiones ha sonado el himno español: el de la polémica citada de 2008, y el de 2010, cuando el corredor, ya en Ferrari, logró un “hat trick” de “pole”, vuelta rápida y victoria. Que a Alonso se le de bien, no significa que le resulte un Gran Premio fácil, ni mucho menos. Pero nadie dijo que lograr el tercer Mundial fuera una empresa cómoda.

“Es un circuito exigente, sin margen de error, lo cual significa que, en este aspecto, es similar a Mónaco. Tienes que arriesgar, encontrar dónde está tu límite, pero sin cometer fallos. En otros circuitos, si te sales a la hierba en una curva en los entrenamientos libres, sólo pierdes esa vuelta, pero aquí te pierdes la sesión completa. Es exigente físicamente porque es una carrera larga disputada con mucho calor y humedad, pero también es exigente mentalmente por el estrés de no cometer ningún error en todo el fin de semana”, ha afirmado el español.

Alonso afronta el Gran Premio de Singapur de 2012 con 37 puntos de ventaja sobre Lewis Hamilton, que lleva, a día de hoy y en palabras del líder del campeonato, el coche favorito. No obstante, Ferrari lleva piezas nuevas para esta carrera, y son muy optimistas para este circuito. Los antecedentes de Mónaco y Canadá, donde los monoplazas rojos fueron muy competitivos, hacen que el optimismo reine en el seno de la Scuderia.

Alonso, además, tiene la oportunidad de superar un récord de “un tal” Ayrton Senna. Hace quince días consiguió igualar los 80 podios del brasileño, algo muy especial para el corredor español. “Igualar un récord de Senna es algo importante porque siempre he seguido sus carreras y tenía un póster suyo en mi habitación, así que pensar que algún día yo sería capaz de igualar uno de sus récords es algo que no me podría haber imaginado ni de lejos por aquel entonces. Espero poder igualar más récords de Senna en el futuro, como, por ejemplo, el número de campeonatos”, sonrió, confiado, el favorito para el título.

Coche de seguridad garantizado

Este Gran Premio aglutina varios de los factores que lo hacen uno de los circuitos predilectos para los aficionados a las carreras movidas. Urbano, lento, con puentes, nocturno… y además con seria probabilidad de lluvia. No en vano, el coche de seguridad siempre ha rodado sobre el asfalto de Singapur. La exigencia de este circuito, donde además se esperan temperaturas muy altas, hace que sea un auténtico castigo físico y mental para los corredores. En palabras de Felipe Massa, “una vuelta en Singapur es como dos en Mónaco”.

Pese a la dificultad intrínseca de esta carrera, lo cierto es que es un espectáculo visual ver a los monoplazas por las calles del Marina Bay. Las más de 1600 bombillas que se encargan de iluminar los casi seis kilómetros de pista dejan estampas únicas. Tres millones de vatios de luz para alumbrar el equivalente a cuatro estadios de fútbol.

Cifras que acompañan un Gran Premio creado a mayor gloria de Bernie Ecclestone y la globalización con la que lleva su negocio de la Fórmula 1. No obstante, este fin de semana también servirá para una estampa especial. El fallecimiento del profesor Sid Watkins, médico de la Fórmula 1 y uno de los principales artífices de las mejoras de seguridad en la competición, sacudió los cimientos de la competición. Por ello, el hombre sobre el que exhaló su último suspiro Ayrton Senna, será homenajeado con un minuto de silencio antes de la carrera del domingo.

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