Williams y Sauber se crecen y meten presión a sus pilotos

Las grandes marcas no tienen memoria, Williams llevaba sin ganar un Gran Premio de Fórmula 1 desde hacía siete años, hasta que el venezolano Pastor Maldonado rompió la maldición en el Gran Premio de España, pero ahora se han venido arriba y pretenden tenerle siempre luchando por el podio.

Es cierto que el venezolano tuvo un fin de semana nefasto en Mónaco. Fue relegado diez posiciones en la parrilla de salida porque los jueces consideraron que el toque con Sergio Pérez en los entrenamientos libres fue deliberado. Y luego cayó 5 posiciones más por cambiar la caja de cambios. Esto le costó la carrera, ya que en un circuito donde es tan complicado adelantar, quedó encerrado en el caos de la primera vuelta.

«El coche era lo suficientemente bueno para haber estado cuarto o quinto en la clasificación y nuestro ritmo de carrera era también bueno por lo que es decepcionante no haber estado en la lucha por los puntos», dijo el ingeniero jefe de Williams Mark Gillan.

Cuando se le preguntó sobre el incidente de Maldonado con Pérez, insistió: «Creo que el incidente era evitable, por eso estamos decepcionados».

Dada la competitividad del FW34 con motor Renault, es comprensible esta decepción, aunque habría que relativizarla. Un equipo que lleva 7 años sin subirse a lo más alto del cajón no puede esperar de un día para otro luchar por el título.

Una prueba de la competitividad del coche la ha dado la revista alemana Auto Motor und Sport, que indica que tanto Williams como Sauber están siendo los mejores coches del campeonato en relación a la aerodinámica, teniendo como base los datos extraídos en Barcelona. De hecho, en Mónaco, el piloto de Sauber, Sergio Pérez,  consiguió la vuelta rápida en carrera y por largos periodos de tiempo fue el más rápido en pista.

«Esto muestra claramente lo que podemos lograr si todo va bien», dijo el jefe del equipo suizo. «Ahora le toca a todo el equipo convertir las oportunidades en éxitos».

El periodista Michael Schmidt, añadió: «Con Fernando Alonso, Sebastian Vettel o Lewis Hamilton como pilotos, Williams o Sauber, podrían estar al frente del campeonato».

La presión es alta para estos equipos que, en principio, no deberían luchar por el título. Pero es cierto que la presión se la ponen ellos mismos.

«El equipo (Williams) está impaciente por llegar a  Montreal, ya que creemos que debemos ser fuertes otra vez, pero tenemos que dar el máximo tanto en la clasificación como en  la carrera», insistió Gillan.

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Periodista apasasionado del deporte.

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