José Ramón Carabante, del ladrillo al mundo del motor

José Ramón Carabante llegó el año pasado a la F1 para apoyar el proyecto por el que había luchado Adrián Campos, tener una escudería española en la Fórmula1, y terminó quedándose como cabeza visible de un equipo que, a trancas y barrancas, logró poner su primer coche en la parrilla.

En un artículo de Nacho Cardero publicado en El Confidencial bajo el título “Carabante, el constructor que acabó con el descubridor de Fernando Alonso“, el periodista desgrana las claves de la llegada del constructor al mundo del motor y su particular modo de gestionar los negocios.

El primer reproche viene por las etiquetas del dueño de Hispania, constructor murciano, puesto que ni es murciano, nació en Málaga en 1952, ni actualmente ejerce como constructor, puesto que Hispania ya no construye y se dedica a gestionar oficinas y centros comerciales.

Su actividad actual se centra en el deporte como dueño del Club Baloncesto Murcia y propietario de la escudería Hispania Racing Team. Su llegada a la F1 parecía envuelta en una extraña carambola y, según Cardero, “al paddock se ha llevado los vicios que arrastraba como promotor de provincias. Carabante tiene fama de mal pagador”.

La entrada en la Fórmula 1 llegó de la mano de José Angel de la Casa, periodista deportivo y directivo de Meta Image, empresa que participaba en el proyecto de Adrián Campos para formar Campos Meta, la escudería precursora de Hispania.

Con la entrada de Carabante en el proyecto parecía que los problemas de financiación estaban resueltos, pero no hizo otra cosa que complicarlos, hasta que “la situación se hizo insostenible para Adrián Campos”.

“Campos, después de dejarse media vida intentando llegar a la Fórmula 1, no llegó a presenciar ni la primera carrera de su equipo”, se expone en el artículo. “A Adrián Campos, descubridor de Fernando Alonso y artífice de que Valencia tuviera Gran Premio de Fórmula 1, le jodieron la vida. Su mayor sueño se lo había apropiado un promotor de provincias”, afirma Cardero.

El ahora propietario se justifica en que fue casi una obligación tomar las riendas del hasta entonces proyecto de Campos: “Nosotros entramos casi obligados para apoyar un proyecto empresarial y luego nos dimos cuenta de que ese proyecto no era tal, que nos habíamos comprometido a aportar cuatro millones de euros y que ya habíamos puesto mucho más”, se recoge en el artículo de El Confidencial.

Pero el culebrón no termina ahí, el autor afirma que también se la jugo a Carlos Sainz, al que utilizó para llegar a Toyota con la intención de quedarse con la infraestructura de F1 que el equipo japonés sigue manteniendo en la sede de Colonia. Pero el proyecto se quedó en nada, Toyota emitía un comunicado en el que explicaba que la falta de pago le hacía romper sus relaciones con el equipo español.

El propio Carabante se veía obligado a renococer que había habido “un incumplimiento de contrato con Toyota por un pago de cuatro millones de euros, pero en este mes lo habremos arreglado”, decía, pero obviamente no ha sido así.

2 comentarios sobre «José Ramón Carabante, del ladrillo al mundo del motor»

  1. La salvacion pasaria por un acuerdo con Epsilon. La escudería Hispania seria un proyecto de futuro. ¿porque Carabante busca apoyo en Toyota?. Finalmente lo malvenderá y nos quedaremos sin representación nacional. Con la cantidad de circuitos que le han prestado su recinto para las instalaciones y tampoco lo ha aceptado.

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