Vettel, un acto de rebeldía

Sebastian Vettel Malasia 2013

Los sucesos del Gran Premio de Malasia 2013 están siendo generadores de todo tipo de opiniones, muchas de ellas por no decir todas, muy críticas sobre la actitud tomada por Sebastian Vettel. Lo único cierto es que Webber estaba delante y Vettel por decisión propia optó por ir en busca de la victoria contradiciendo la orden dada desde el box por su equipo.

Ahora las voces se alzan en críticas, ex-pilotos, pilotos, directores de equipo, sugieren sanciones; otros condenan que será perjudicial para el tricampeón, en fin todas las versiones posibles de consecuencias, obviamente también están las neutrales que dicen que no pasará nada, y las que van contra los intereses de Webber. Pero, ¿es este hecho algo aislado?

No, todo lo contrario, Webber ciertamente no es la Madre Teresa de Calcuta, y sus actitudes como compañero en el pasado distan mucho de ser correctas y de ir por los intereses del equipo. Lo sucedido en la definición del campeonato 2012 en Interlagos (Brasil) hubiera significado su salida inmediata en otros equipos, pilotos de la talla de Schumacher en su época, de Alonso o de Hamilton hoy, hubieran condicionado la permanencia en el equipo al relevo de su compañero de forma inmediata. Directores y jefes de equipos como Jean Todt, Ross Brawn, Ron Dennis, Luca di Montezemolo, Stefano Dominicali entre otros; tampoco hubieran admitido tal actitud bajo ningún concepto.

A pesar de lo temperamental que muchos puedan pesar que es Sebastian Vettel, ha dejado claro algunas cosas aquel día y este último domingo. Una de ellas es una falta de madurez personal y profesional, tras lo del domingo debió permanecer en la convicción de que es el número uno del equipo y así debe ser. Si hay algo que le jugara en contra es el haberse dejado llevar a pedir unas disculpas por un hecho que es insignificante en la segunda carrera del año en comparación a la definición del título del año pasado.

Vettel debió hacer valer su postura con firmeza total aquel día en Sao Paulo, algo que otros pilotos harían sin dudarlo, y desde entonces se empezó a generar lo que vimos en Malasia, no el domingo pasado, y es un error analizar ese hecho aislado.

Como ha dicho Luca di Montezemolo sobre la posibilidad de llevar a Vettel a Ferrari aun estando Alonso en su filas, es que no se puede tener dos gallos en un mismo corral, Webber actúa como gallo a pesar de una carrera sin pena ni gloria, que quiere hacer valer su dureza a sus 36 años pero sin logros que lo apoyen. Si hay un culpable de lo del domingo, ese es el equipo Red Bull y sus directivos, partiendo de Christian Horner y Adrian Newey que debieron poner punto final a esto hace tiempo.

En definitiva, sobre Vettel y su futuro, sería realmente insólito que Red Bull tome una medida contra Sebastian, es más probable que la victima de esto sea Mark Webber finalmente. Cualquier decisión a final de año que aleje a Vettel del equipo implica tener que sustituir una estrella con otra, para ello solo Hamilton y Alonso están en ese escalón, ambos con contratos vigentes, suculentos en dinero y a largo plazo; por lo que cualquier opción sería muy costosa si es que se logra llevar a cabo.

Cualquier otro paso, es caer en lo de McLaren, un piloto aun en desarrollo y por demostrar si realmente pertenece a ese lugar, y un ya “veterano” que de no ser por un súper monoplaza como el Brawn no sé si hoy estaría aun a los mandos de un Fórmula 1. Desde mi punto de vista qué sucederá, pues con Vettel absolutamente nada, y si el campeonato se llega a definir a su favor por una diferencia menor a 7 puntos, será Red Bull el que se tendrá que arrodillar a pedir disculpas ante él por no ser en ese momento tetracampeón mundial.

SOBRE LAS ORDENES DE EQUIPO

No sé si debieron haberse habilitado otra vez, tanto lo de Mercedes como lo de Red Bull fue un espectáculo vergonzoso, y de no ser por el estallido de Vettel, hoy los comentarios a nivel mundial se centrarían en la decadencia que eso implica para la Fórmula 1 como deporte. Los cuatro coches en cabeza de carrera bloqueados para no disputarla hasta el final por sus respectivos equipos, no es lo que creo que a la mayoría de la gente le gusta ver.

Nico Rosberg tenía potencial para avanzar, incluso hasta de ir a por la segunda posición ¿Por qué maniatar esa posibilidad? Ross Brawn tiene malos antecedentes en ese punto, cuando obligó a Barrichello a cederle el lugar innecesariamente y ridículamente en Austria a un Schumacher que no necesitaba de eso, pues era y fue dominador absoluto de la temporada 2002. La FIA debe revisar este tema si no quiere dañar aún más la imagen paupérrima que dejó la Fórmula 1 en la última carrera.

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