Después del susto, llega la calma

El impactante fotograma que recoge el momento en el que el Lotus E20 de Romain Grosjean pasó a menos de un metro del casco de Fernando Alonso se ha quedado clavado en las retinas del imaginario popular y, seguramente sea una de las imágenes que más se recordarán de esta emocionante temporada 2012.

La suerte evitó que se tuviese que hablar de una desgracia, y es que en un big one, como se conoce en las carreras estadounidenses a los grandes accidentes que ocurren en los circuitos, cualquier cosa puede pasar.

El propio Alonso se sentía afortunado por tener solo un dolor de espalda por el fuerte golpe que se dio al impactar con el suelo. El grave error de Romain Grosjean, que le ha costado la exclusión del Gran Premio de Italia -desde Francia incluso se han alzado voces que piden, directamente, su despido-, se ha quedado en un tremendo susto desde el punto de vista de la seguridad y, quién sabe si no trae consecuencias de cara a la lucha por el Mundial.

Ese es el principal temor que asola las mentes del principal candidato al título, un Alonso que antes gozaba de 40 puntos de ventaja sobre su perseguidor, Mark Webber, y ahora sólo de 24 sobre el segundo, que en este caso es Sebastian Vettel. El alemán realizó una de sus mejores actuaciones esta temporada, y pese a que no pudo con un Button imbatible, logró reducir prácticamente el máximo que podía sobre el líder del campeonato.

La posición de Alonso después de Monza será, a las malas, segundo. El corredor asturiano sabe lo que es ganar ante el público italiano, unos tifosi que llegarán enfervorecidos para animar al único piloto que les está dando alegrías desde hace años. En Italia este lunes hablaban de milagro después de que el español saliese sin lesiones del choque en cadena que sufrió, pero ya en frío son conscientes de que no se puede permitir más fallos.

En Ferrari queda trabajo, como quedó demostrado este fin de semana, y tanto Red Bull, McLaren, Lotus e incluso Sauber se mostraron mucho más competitivos en pista. De no haber mediado el accidente, y vista la posición de Vettel, el podio de Alonso estaba prácticamente asegurado, pero no quieren un nuevo desenlace amargo como el de 2010. Los fallos en la recta final del campeonato no están permitidos y son muchos los que piden precaución, pero Alonso ha tomado la actitud optimista y ha querido darle la vuelta a la situación.

Él es quien está al frente ,y dado que ahora parecen los McLaren los coches a batir, tener a Vettel detrás no es mala noticia. El líder del campeonato espera una lucha entre candidatos a batirle, mientras él resista desde la cima de la montaña de la clasificación.

Alonso quema un comodín

Fernando Alonso es muy consciente de sus virtudes, entre las que destaca la regularidad. Ese arma que ha esgrimido para ponerse primero es la misma que ha faltado a sus rivales, que son los que realmente no se pueden permitir el lujo de fallar. Un cero de Vettel, Webber, Button o Hamilton significaría una pérdida importante de distancia con el hombre al que quieren estropear la ansiada conquista de su tercera corona.

Ahora llegan ocho carreras vitales. La de Italia pondrá fin al circuito europeo, antes de embarcarse en un frenesí de viajes, culturas distintas y circuitos a cada cual más complejo. Después del mítico asfalto transalpino, tocará la ronda por Asia con el nocturno de Singapur, el siempre complejo trazado de Suzuka en Japón, Corea y el de India, antes de volver al lugar del crimen de 2010, Abu Dabi. Después, vuelta al continente americano para el único circuito donde ni Alonso, ni nadie, se ha subido por ser la novedad de este año: Austin (Texas).

El regreso de la F1 a tierras norteamericanas es una incognita en las ecuaciones que todos los pilotos tienen en la mente para lo que queda de campeonato, y sobre el papel vuelven a ser favoritos los McLaren y los Red Bull. El fin de fiesta lo pondrá Brasil, donde Alonso se ha proclamado campeón del mundo dos veces.

Haber perdido el colchón con el que llegaba a Bélgica aún no es fatal, pero por culpa de Grosjean ya no tiene ese comodín que usar. Fallar en Italia sería un golpe muy duro para sus aspiraciones, pero también psicológico. El propio Alonso confirmaba en Twitter que ya está al 200% para la carrera ante su otro público. No puede permitirse un nuevo cero, porque los de atrás vienen muy fuertes.

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