Una guerra de gomas sería un “problema de seguridad” y anti económica.

El director de Pirelli Motorsport, Paul Hembery, asegura que los equipos están de acuerdo con la situación actual, además plantea su posición contraria al regreso de la guerra de neumáticos en la Formula 1, opina que ese tipo de competencia entre fabricantes pone en riesgo a los pilotos pues “iría más allá de los límites de seguridad”.

Hembery decía a Globo Esporte: “Las empresas de neumáticos irían más allá de los límites de seguridad, porque así es cómo se consigue rendimiento. Ya vimos lo que pasó en Indianápolis”, destacando el antecedente en el que la guerra de gomas pudo terminar en tragedia, el Gran Premio de USA de 2005, donde las Michelin no soportaron la presión a la que eran expuestas en la zona peraltada del circuito de Indianopolis, donde se vio como el Williams de Ralf Schumacher salía despedido contra el muro al reventar una de sus Michelin.

A consecuencia de esto y de no llegar a un acuerdo de modificación del trazado o de las condiciones de velocidad en ese tramo del trazado, llevo al complot de los equipos equipados con Michelin que abandonaron tras la vuelta de formación quedando en pista solamente los seis autos que utilizaban las Brigestone.

Además estaría el tema económico, “No creo que sea bueno para los proveedores y ciertamente no es bueno para esta categoría. Significa millones gastados para ser medio segundo más rápido, y aun así no se demuestra que se tiene el mejor neumático, porque al final los que ganan son los equipos.

No tiene sentido”, deja claro que se gastarían millones con el riesgo de no obtener el resultado esperado, ya que los neumáticos es solamente una parte de la ecuación que hace ganador a un equipo u otro.

Para Paul “Nadie puede recordar qué neumático llevaba cada coche cuando existía la guerra de neumáticos, porque todo el dinero se gastaba en unas prestaciones que el público no veía.” Esto es cierto a nivel del público en general que en definitiva es el que le importa a las marcas ya que es masivamente la mayoría, y comercialmente es lo que se prioriza en cada inversión en marketing.

Y destaca que no tiene quórum una idea de este tipo entre los equipos, “Todos los equipos con los que he hablado no lo quieren. Lo consideran una pérdida de dinero en un área que no pueden controlar.”

Como también deja claro que Pirelli no comparte la idea dejando abierta la puerta de salida si esto al final se termina raglamentando: “Veremos si cambian las reglas. Si cambian, consideraremos qué hacer. Los equipos definitivamente no están interesados”.

A todo esto, hay que sumar que no veríamos lo de este año pues los neumáticos actuales desaparecerían a favor de neumáticos de alta performance, por lo que el show extra que la FIA a conseguido regulando las condiciones de los neumáticos que le encarga a Pirelli para la Formula 1.

Como todas las cosas hay pro y contra, los pro sería ver ir al límite nuevamente a los bólidos sin tener que estar pensando en cuanto le quedaría de gomas, la contra estaría en que habría menos incertidumbre y sorpresa.

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