Schumacher pensaba que triunfaría en su regreso a la F1

El heptacampeón Michael Schumacher ha confesado que espera tener éxito cuando accedió a regresar a la parrilla de la F1 con Mercedes en la temporada 2010, tres temporadas más tarde toma el camino de la retirada sin haber logrado subirse a lo más alto del podio, y lo que es peor, bajo una pésima imagen que poco tiene que ver con su impresionante palmarés.

El piloto alemán dejó la F1 al término de la temporada 2006, una temporada en la que se estaba jugando el título contra Fernando Alonso y que a punto estuvo de sumar su octava corona, pero una rotura de motor en Japón y un pinchazo en Brasil hicieron desaparecer sus opciones.

El Kaiser admite ahora que sólo accedió a volver a las pistas con Mercedes porque pensaba que iba a poder ganar, pero la realidad ha sido muy diferente, en tres años el coche no ha estado a la altura de los grandes de la parrilla.

«Sólo puedo decir que no espera pilotar errante», dijo el piloto de 43 años reflexionando sobre su decisión de regresar al retiro al diario Welt am Sonntag.

«Yo quería dedicarme a mi pasión. La base era buena, el equipo acababa de ganar el campeonato del mundo (como Brawn GP), se sumaba el gran nombre de Mercedes y yo, todo se veía bien», añadió. «Pensábamos que, sumando dos más dos, iba a salir adelante. Al final no fue posible, como sabemos».

Es más, incluso hay quien afirma que estos tres años de Schumacher con Mercedes han empañado su ultra exitosa carrera en la Formula 1, en la que se ha convertido en el piloto más laureado.

Echando la vista atrás, dos semanas antes de que anunciase su retirada en Suzuka, algunos periodistas sugerían que el veterano piloto debería hacerse una revisión de la vista.

«Uno aprende a lidiar con eso», explicó. «Hay algunas personas que están tratando de hacer grandes titulares hablando de mi. Cuando entiendes eso, es mejor ignorarlo. Tenía muchas ganas de ir a la conferencia de prensa de Suzuka con un bastón, después de todas las preguntas sobre si necesitaba gafas y la ceguera nocturna».

«En serio, sólo podía reírme de eso. Mis ojos están perfectamente», reiteró el heptacampeón alemán.

Sé el primero en comentar

Deja un comentario